A primera vista, parece un bosque como cualquier otro, pero nada más alejado de la realidad. Son árboles de diseño, organismos alterados por la ciencia. En Israel, una compañía ha logrado modificar la información genética de los árboles para acelerar su crecimiento al doble de velocidad.
El avance tiene no una sino dos ventajas importantes. Ventaja económica: Si pensamos en la industria maderera, con esta técnica se aumentaría la productividad de los bosques. Pero también ventaja para el medioambiente: con estos bosques artificiales de rápido crecimiento se lograría reducir el nivel de concentración del dióxido de carbono en la atmósfera, responsable en parte del efecto invernadero. "Como los bosques crecerán más rápido, capturarán más carbono y en menos tiempo" comenta uno de los investigadores.
Hoy por hoy este equipo de científicos planta sus árboles modificados sólo en algnas zonas de Israel y Brasil.
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