La estatua fue descubierta en 1993 en una excavación arqueológica en Beit Shean, una ciudad pequeña cerca del río Jordán y el mar de Galilea. Los arqueólogos de la Universidad Hebrea que hallaron la Venus, también excavaron otras esculturas destinadas a decorar una lujosa casa de baños, entre ellas un Dióniso, una Atenea, un emperador sin cabeza y una ninfa.
La figura rosa de Venus se alza en una posa sensual contra una pared, la última muestra en un gran salón donde se exhiben tesoros arqueológicos.
Con rizos en torno de la escápula de la escultura acéfala, la figura sigue el modelo de la llamada "Venus pudorosa", notable porque las manos ausentes permiten ver partes del cuerpo femenino que debían ocultar parcialmente. Un Eros gordo cabalgando sobre un delfín sostiene su pierda izquierda.
El arqueólogo Gideon Foerster dijo que la estatua de media tonelada permaneció en su lugar durante 400 años. El y sus colegas creen que fue esculpida en el pueblo de Afrodisias, en la actual Turquía.
Dudi Mevoraj, director de las muestras romana, helenística y bizantina del museo, dijo que entre las esculturas romanas, la Venus es la mejor conservada del mundo en materia de color.
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